Antagónicamente Kaysayah

Vivencias, dilemas e incongruencias de una psicóloga

Regalos inesperados

A los dos días de haber vuelto a Perú, recibí la noticia de que ya tenía la residencia española y debía regresar en 3 semanas. La noticia era excelente, sólo que llegó antes del tiempo previsto. 
 
La vida tenía otros planes para mí y cuando estas cosas pasan, sólo te queda aceptarlas y adaptarte.
 
Con el pasar de los días,  pude ver que el tener que irme en 3 semanas era otro regalo de la vida a pesar de los sentimientos encontrados que eso me generó. Yo había pedido, rezado e implorado incontables veces estando en España, que si me salía la residencia, al menos tenga tiempo de volver a mi país y el universo me escuchó ¡Por dos días y casi no vuelvo!
 

Pude hacer un cierre verdadero con el chico con el que salía antes de irme. Si bien después de verlo la primera vez me quedé algo movida y afectada, el saber que sólo me quedaban 3 semanas, hizo todo más fácil. 

Por otro lado, mi ex (sin planificación alguna) fue a mi casa a visitar a mi familia y bueno ahí estaba yo. Nunca me imaginé volver a verlo, pero tuve la oportunidad de hablar con él y ambos nos liberamos de nuestras culpas, quedándonos con todo lo lindo que vivimos.

Haber podido pasar tiempo con mi familia y amigos, era lo que más quería y sí que tuve el tiempo para disfrutarlos. Sin embargo, familia y amigos, todos están enfocados en sus propias cosas, cada uno sigue su camino y es lo correcto, sólo me toca seguir el mío.
 
Lo que más me duele es saber que el domingo 8 será la última vez que vea a mi Toto, él tiene 11 años y ya es víctima de los males de un perro de su edad. Despedirme de él será una de las cosas más difíciles, pero estaré siempre agradecida por la posibilidad de pasar tiempo con él y darle un beso de despedida con todo el amor que siento y que espero lo acompañe hasta el último de sus días. “¡Toto eres increíble, lo mejor de lo mejor y no hay palabras que puedan expresar cuánto te amo!”
 
Sólo queda decir: “Gracias vida”
 
Muchas veces no entendemos por qué las cosas en nuestra vida cambian de manera repentina, muchos de esos cambios no son los que queremos y nos aferramos a aquello que deseamos que suceda, cuando lo mejor es aceptar el cambio.
 
A veces el estar tan ocupados resistiéndonos a los cambios inesperados, hace que nos volvamos ciegos y no podamos ver que esos cambios son regalos. 

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Hola soy Karina.
Soy licenciada en Psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú y estoy certificada como Experta en Psicología Positiva. Si tienes alguna consulta no dudes en ponerte en contacto conmigo.

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