Conviviendo con mis “Drama Queens”

Ley de Murphy

Empecé a escribir este blog cuando viajé a España por primera vez en Marzo del 2018, tratando de encontrar alguna respuesta o salida a la insatisfacción con mi vida en Perú. Tenía 33 años y mi vida estaba de cabeza.
 
Mi mamá vive en Cádiz, exactamente en el Puerto de Santa María y ella me ayudó con todo¡ Ay las mamás!, uno no las soporta, pero en estos casos son las primeras en ayudar.
 
Tenía todo planificado, dos semanas en el Puerto (más tiempo, y mi mamá o yo corríamos un gran riesgo de matarnos la una a la otra), los otros 2 meses y medio restantes, iría a Madrid a buscar algún tipo de trabajo que no necesitara papeles (yo estaba como turista y no tenía ni un euro ahorrado) y me quedaría en casa de una amiga mía del colegio. 
 
Para resumir, nada salió cómo esperaba y tuve que quedarme 3 meses con mi mamá y su esposo de 75 años. Es así que volví a ser una mantenida a mis casi 34. No tenía habitación, dormía en la sala arrullándome con los ronquidos de él y escuchaba durante todo el día bulla de taladros, lijas y martillos (compraron una casa para prácticamente reconstruirla toda). Realmente pensé que moriría de la depresión.
 
En ese momento sólo podía pensar: “Ley de Murphy, sí que te empecinaste conmigo”, pero cuando crees que todo aquello que puede salir mal, realmente sale mal, no te queda otra que cambiar de perspectiva. o mueres de la depresión. 
 
Todo ese tiempo a solas con mi mente se puede resumir en: diálogos amistosos, reproches, puteadas, llantos de rabia y dolor, meditación con you tube (fue uno de mis mejores amigos por no decir el único), súplicas al universo para que me quite tanto dolor. Y bueno era imposible que todo lo que sentía se quedaran en mí, tenía la necesidad de expresarme, por lo que empecé a escribir y hasta ahora pienso que fue la mejor catársis de la vida.
 
¿Si encontré la satisfacción que buscaba?, ¡Absolutamente no! Fue un momento en mi vida frustrante, caótico y demasiado doloroso. ¿Si lo valió?, ¡Cada lágrima derramada! De ese tiempo que la vida me regaló sin yo pedírselo, descubrí una manera de lidiar con esta mente desequilibrada, caótica pero muy resiliente que habita en mi. Ah y mi mamá y yo aprendimos a vivir juntas sin volvernos tan locas. Ambas seguimos vivas.
 
Con todo esto, lo que les puedo dejar como consejo, es: Permítanse sentir y transitar por este camino bipolar de lo “bueno” y “malo”, de la “felicidad” y la tristeza”,  no existe lo uno sin lo otro. Y recuerden que hay cambios necesarios que sólo se darán si son obligados.

 “Ley de Murphy, fuiste lo mejor que me pasó”

¿Te gusta este artículo?

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest

Hola soy Karina.
Soy licenciada en Psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú y estoy certificada como Experta en Psicología Positiva. Si tienes alguna consulta no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Déjame un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ofrezco tarifas reducidas para ayudar a quien lo necesite de forma online.

Escríbeme o llámame para pedir información.

Este sitio web utiliza cookies para garantizar que obtenga la mejor experiencia en nuestro sitio web.