Conviviendo con mis “Dramas”

¿Culpa o Ego?

Una de las personas que ocupó mi mente la primera vez que llegué a España, fue mi ex. Terminé con él en Julio 2016, después de casi 6 años de relación y como 4 y medio de convivencia. Durante años me aferré a la idea de hacer una vida con él por lo buen hombre que era, y es. Sin embargo me di cuenta que nuestra relación hacía mucho que ya no iba a más.
 

Si bien al terminar con él sentí mucha tristeza, el bloqueo fue mayor y al poco tiempo me dediqué a vivir mi vida, a salir y evitar afrontar el duelo, incluso me metí con otra persona (que él conocía) a las pocas semanas y se enteró. Sin embargo,  el bloqueo era intermitente, como si de pronto un switch inconsciente lo encendiera y lo apagara, a lo cual le seguía el sentimiento de culpa. 

Tiempo después (hablo de 6 meses en adelante), sentí realmente el dolor. Tenía demasiada culpa, me sentía una egoísta, ya que le había hecho sentir que lo nuestro no había significado nada, causándole mucho dolor. Me sentía tan culpable, pero tan culpable, que la ansiedad me invadía a diario.

Realmente me sentí muy mal por haber provocado un daño que me prometí nunca causar, a mí también me habían hecho sentir ese dolor y no se le deseo a nadie. Poco a poco fui aprendiendo a perdonarme a mí misma. Ya había perdonado a otros en mi pasado, ¿Por qué no a mí? 

 
En su momento le escribí esto y aunque se lo dediqué a él, fue sobretodo sanador para mí.
 
A tí xxxx:
“Gracias infinitas, gracias por todos esos años juntos y lamento todo lo que hice o no hice que pudo lastimarte. Sé que a pesar de todo, aporté positivamente a tu vida, así como tú a la mía y no sabes cuánto me duele haber llenado de dolor nuestros recuerdos. Espero que siempre te acuerdes que eres un súper hombre y que todo lo que vivimos nos ayudará a aprender de nuestros errores, como ya lo hemos hablado. A pesar de nuestros fallos, creo que ambos nos quedamos felices de haberlos experimentado juntos”
 
No negaré que me costó lidiar con el dolor, pero, en este caso, principalmente con el dolor que le causé a él, lo cual me generó dolor a mí y terminó siendo un círculo vicioso. Ahora me cuestiono, ¿sufro por el dolor que le causé o porque ese dolor hizo que se des-idealizara la imagen que él tenía de mí?, en ese caso hablaría mi ego. Creo que son ambas.
 
Si se te hace difícil avanzar ya sea por culpa de haber causado daño o por tu ego herido, piensa que de alguna manera amb@s han sumado a su vida y que si bien una etapa ya se cerró, se volverán a abrir otras, aunque no sepamos con cuántas personas más.
 
Actualmente creo que amamos a personas según nuestra etapa de vida y si bien para algún@s hay un “para siempre”, para otr@s hay “personas correctas en el momento correcto”, a quienes conoceremos más experimentad@s y con quienes trataremos de vincularnos de una manera más auténtica y saludable. Bueno, eso espero.
 
 
 
 

¿Te gusta este artículo?

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest

Hola soy Karina.
Soy licenciada en Psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú y estoy certificada como Experta en Psicología Positiva. Si tienes alguna consulta no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Déjame un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter para recibir contenido y consejos de interés completamente gratis

Este sitio web utiliza cookies para garantizar que obtenga la mejor experiencia en nuestro sitio web.