Conviviendo con mis “Dramas”

Cansada de tanto esfuerzo

A ver, no sé si a alguien más le pasa, pero ¿no sienten que mientras más cerca está el día en que se levantará la cuarentena, su nivel de misantropía se eleva a niveles que nunca pudieron imaginarse?. Bueno a mí sí.

Me estresa ver las redes sociales y ver a gente super productiva y deseosa que todo se active de nuevo, es decir está de puta madre, una parte de mí también se alegra, pero otra parte, sólo siente aversión

Siento aversión por feeds llenos de pensamientos positivos y frases motivacionales tan clichés que hasta me parecen nauseabundos. Lo sé,  soy una hater y sí, soy psicóloga, pero no por eso dejo de ser una persona que atraviesa diferentes emociones y estados de ánimo, y que si bien me encanta ayudar a las personas, no lo puedo hacer desde la falsedad.

Quizás es envidia pura, de personas que se conforman con lo que hay que vivir, otros que son felices con su vida porque saben lo que quieren y otros sencillamente porque han tenido todo tan fácil que no tienen mucho por lo cual preocuparse, mientras yo siento que no pertenezco a ninguna de esas categorías. Acá me cuestiono, si “el infierno son los otros”, como diría Sartre, o quizás lo soy yo misma.

Creo que hay días en los que todo el cansancio se nos viene encima y no hablo de un cansancio de hacer muchas cosas sino el cansancio de esforzarse, tanto así que hasta tenemos una sensación de ahogo. Yo lo acepto: hay días como hoy que estoy harta de esforzarme por levantarme todos los días a una hora que se considere prudente cuando tengo insomnio todas las noches, de hacer ejercicios, de hacer yoga (2 cosas que normalmente amo), de buscar sentirme productiva, de sonreir cuando no quiero, de pensar qué quiero hacer con mi vida, de pensar cómo ser más rentable, de pensar cómo puedo seguir ayudando a la gente, y de sentirme a veces una outsider en este mundo.

¿Saben qué? Hay que permitirnos algunos días así.  Permitirnos sentir eso catalogado como “negativo”. Eso es ser humano y no un personaje sacado de una fantasía. Hay que darnos el permiso de sentir todo eso, permitirnos ser personas reales. 

Habrán días mejores, hoy quizás no lo es, así que vívelo sin engañarte y sin sentirte mal por no ser como ciertos personajes que parecen sacados de un cuento de hadas. Si hoy sientes que te ahogas… cariño, ¡¡¡necesitas un respiro, date ese regalo!!! (aprovecha que aún podemos). Todo pasa, (lo sé es cliché) pero creo que al menos todos sabemos que eso sí es real.

¡Manda todo a la mierda, si eso implica que seas tú mism@, te aseguro que recuperarás el aliento!

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Hola soy Karina.
Soy licenciada en Psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú y estoy certificada como Experta en Psicología Positiva. Si tienes alguna consulta no dudes en ponerte en contacto conmigo.

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2 respuestas

  1. Me ha gustado tu post, me parece honesto. Como bien dices, ser humanos implica sentir esas emociones también. Personalmente creo que es saludable o normal sentirse mal a veces, aunque parece un tanto paradójico. Saludos!

    1. Muchas gracias Estefanía, y sí la idea es sincerarnos con nosotros mismos, no querer negar aquello incómodo, y en lo paradójico se encuentra un mayor sentido muchas veces :D

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